En España, unas 578.000 personas sufrirán epilepsia a lo largo de su vida

  • Alrededor  de  225.000  personas  han  padecido  crisis  epilépticas  en  los  últimos 5 años. 
  • Cada año se detectan entre 12.400 y 22.000 nuevos casos.
  • La epilepsia es una enfermedad que puede tener un diagnóstico difícil y que puede retrasarse en el tiempo dependiendo de la evolución de la enfermedad:   El   retraso   en   el   diagnóstico   de   la   epilepsia   puede   alcanzar los 10 años.
  • Hasta  el  25%  de  las  crisis  epilépticas  pasan  inadvertidas  a  los  pacientes y familiares.
  • La epilepsia es la segunda causa de consulta ambulatoria neurológica y la segunda causa de atención neurológica en urgencias.
  • Actualmente    en    España    se    realizan    unas    200    intervenciones    quirúrgicas a pacientes farmacorresistentes con buenos resultados.
  • El  coste  medio  anual  de  los  recursos  utilizados  por  un  paciente  farmacorresistente  en  España  se  acerca  a  los  7.000€  y  el  número  de  pacientes con discapacidad por epilepsia en edad activa es superior a las 26.000 personas.

23  de  mayo  de  2016.-  Mañana,  24  de  mayo,  se  conmemora  el  Día  Nacional  de  la  Epilepsia,  una  enfermedad  crónica  del  sistema  nervioso  que  se  caracteriza  por  alteraciones  leves  del  estado  de  conciencia,  movimientos  involuntarios,  sensaciones,  pensamientos o emociones anormales, perdidas de conciencia completa o convulsiones generalizadas  y  que  puede  afectar  a  cualquier  persona,  indistintamente  del  sexo,  la  edad o la raza. Según el reciente estudio EPIBERIA, realizado por la Sociedad Española de  Neurología  (SEN)  sobre  la  prevalencia  de  la  epilepsia  en  España,  unas  578.000  personas en España sufrirán la enfermedad a lo largo de su vida y 225.000 personas han  padecido  crisis  epilépticas  en  los  últimos  5  años.  Cada  año  se  detectan  entre  12.400 y 22.000 nuevos casos.

La  epilepsia  es  una  enfermedad  que  puede  tener  un  diagnóstico  difícil  y  que  puede  retrasarse en el tiempo dependiendo de la evolución de la enfermedad. Hasta el 25% de las crisis pasan inadvertidas a los pacientes y familiares y, se cree que hasta en el 20%  de  los  pacientes  con  crisis  incontroladas  existen  errores  diagnósticos.  El  retraso  en el diagnóstico de la epilepsia puede alcanzar los 10 años. 

“El  espectro  clínico  de  la  epilepsia  es  muy  amplio  y  existen  muchos  tipos  de  crisis  epilépticas, dependiendo de dónde comience la descarga epiléptica. Generalmente nos imaginamos  a  un  paciente  con  pérdida  de  conocimiento  y  convulsiones,  pero  existen  otras  crisis  que  no  son  tan  evidentes,  donde  el  paciente  simplemente  desconecta  o  siente hormigueos en alguna parte del cuerpo. Es precisamente en estos casos cuando se  producen  retrasos  en  el  diagnóstico  y  cuando  existe  una  falsa  percepción  de  levedad  que  puede  tener  graves  repercusiones.  Por  eso,  ante  cualquier  duda  sobre  alguno  de  estos  episodios  se  debe  consultar  con  un  médico”,  explica  el  Dr.  Juan  Mercadé Cerdá, Coordinador del Grupo de Estudio de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

La  epilepsia  es  la  segunda  causa  de  consulta  ambulatoria  neurológica  después  de  las  cefaleas,  la segunda causa de atención neurológica en urgencias después del ictus y la tercera  causa  neurológica  de  hospitalización,  tanto  por  las  crisis  epilépticas  como  por  los accidentes derivados de éstas. 

“La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más comunes y, sin embargo, todavía sigue siendo una de las más mitificadas. Es fundamental saber identificar una crisis  epiléptica  y  lo  que  hay  que  hacer  ante  ella,  ya  que  una  mala  actuación  podría  perjudicar al paciente”, señala el Dr. Juan Mercadé. “Así pues es importante recordar que una crisis epiléptica por lo general no es peligrosa, por lo que si alguien de nuestro alrededor sufre una crisis debemos mantener la calma eliminando los objetos cercanos que pueda dañarle, que nunca debemos introducir ningún objeto en la boca y que tras la crisis, debemos dejar al paciente descansar. Solo es necesario acudir a urgencias si la crisis se prolonga más de cinco minutos, si el paciente tiene crisis repetitivas o si ha sufrido alguna lesión importante durante las mismas”.

Aunque la epilepsia no tenga cura, existen tratamientos muy eficaces para disminuir o incluso  detener  las  crisis. “Actualmente  el  75%  de  los  pacientes  con  epilepsia  son  capaces  de  controlar  sus  crisis  con  la  medicación  que  existe  en  la  actualidad,  pero  existe  aún  un  porcentaje  bastante  alto  de  personas  con  epilepsia  fármacorresistente,  que no responden bien a estos y pueden precisar de otras terapias, como la cirugía o procedimientos  paliativos”,  comenta  el  Dr.  Juan  Mercadé.  La  cirugía  es  la  principal  alternativa  cuando  fallan  los  fármacos  y  puede  llegar  a  lograr  una  curación  en  casos  bien seleccionados. Aunque no todos los pacientes farmacorresistentes son candidatos a la cirugía. Actualmente en España serealizan ya unas 200 intervenciones anuales y entre el 55-85% de los pacientes consiguen buenos resultados. 

Con un control adecuado de la enfermedad, y a pesar de que puede generar algunas limitaciones, por lo general los pacientes pueden llevar una vida plena y activa. En todo caso  no  hay  que  olvidar  que  la  epilepsia,  y  sobre  todo  en  el  caso  de  los  pacientes  farmacorresistentes,  tiene  una  importante  repercusión  socio-sanitaria:  el  coste  medio  anual  de  los  recursos  utilizados  por  un  paciente  farmacorresistente  en  España  se  acerca a los 7.000€ y el número de pacientes con discapacidad por epilepsia en edad activa es superior a las 26.000 personas.

Fuente: Nota de prensa de la Sociedad Española de Neurología