Los hábitos de vida saludables podrían reducir hasta un 40% los casos de Alzheimer

•    En España podrían existir unas 800.000 personas que padecen la enfermedad.

•    El coste por paciente de Alzheimer se cifra entre 27.000 y 37.000 euros anuales. El Alzheimer es la principal causa de discapacidad en personas mayores.

•    El 18,5% de los pacientes que acuden a una consulta de Neurología lo hacen por alteraciones de memoria o sospecha de deterioro cognitivo. Es la primera causa de consulta neurológica en mayores de 65 años.

•    Entre el 30 y el 40% de los casos de Alzheimer están aún sin diagnosticar. Cada año se diagnostican en España unos 40.000 nuevos casos de Alzheimer.

•    La Sociedad Española de Neurología propone seis medidas para fomentar un envejecimiento cerebral saludable y enviar los factores de riesgo.

20 de septiembre de 2017.- Mañana, 21 de septiembre, se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa progresiva e irreversible caracterizada por el deterioro cognitivo y los trastornos conductuales. La enfermedad de Alzheimer es la causa de demencia más frecuente (aproximadamente el 70% del total de casos) y actualmente, en España, según estimaciones de la Sociedad Española de Neurología (SEN), podrían existir unas 800.000 personas que padecen la enfermedad. El Alzheimer es la principal causa de discapacidad en personas mayores y la patología que genera uno de los mayores gastos sociales: el coste por paciente de Alzheimer se cifra entre 27.000 y 37.000 euros anuales.

En España, el 18,5% de los pacientes que acuden a una consulta de Neurología lo hacen por alteraciones de memoria o sospecha de deterioro cognitivo y es la primera causa de consulta neurológica en mayores de 65 años (el 35% de las consultas). “Sin embargo, a pesar de que las quejas de memoria son uno de los principales motivos de consulta neurológica existe un infradiagnóstico llamativo de los casos de demencia, sobre todo en estadios leves, por falta de concienciación familiar y de profesionales sanitarios. Calculamos que el 80% de los casos de Alzheimer que aún son leves están sin diagnosticar y que entre el 30 y el 40% de los casos totales también lo estarían”, señala la Dra. Sagrario Manzano,  Coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología.

Cada año se diagnostican en España unos 40.000 nuevos casos de Alzheimer, unas cifras que, debido al progresivo envejecimiento de la población, irán en aumento en los próximos años. “La enfermedad de Alzheimer está muy ligada al envejecimiento y el envejecimiento es el principal factor de riesgo. Debido a que en los últimos 30 años, la proporción de personas mayores de 65 años ha aumentado considerablemente, también lo ha hecho el número de enfermedades neurodegenerativas crónicas, especialmente las demencias. Además, España es uno de los países del mundo con mayor proporción de enfermos de demencia entre su población de más de 60 años”, señala la Dra. Sagrario Manzano. “Ahora mismo, y a la espera de que la comunidad científica consiga encontrar un tratamiento curativo para la enfermedad, intentar abordarla en sus primeras fases, ya que existen fármacos que consiguen mantener durante un tiempo el estado neuropsicológico y funcional del paciente; e intentar fomentar los hábitos saludables para combatir los factores de riesgo, deben ser los focos en los que prestar la máxima atención”.

Seis medidas para evitar los factores de riesgo

Aunque evitar la enfermedad de Alzheimer es sumamente complejo y difícil de abordar en edades avanzadas de la vida, donde ya se producen diversos cambios a nivel cerebral, evitar situaciones de riesgo y procurar mejorar el funcionamiento cerebral es más fácil de lograr y con buenos resultados, según múltiples estudios con rigor científico basados en estrategias de prevención poblacional. Algunos de ellos señalan que llevar hábitos de vida saludables podría reducir hasta un 40% los casos de Alzheimer, o al menos retrasar el debut clínico de la enfermedad.

1-     Actividad física: El ejercicio físico regular y no explosivo se asocia a un mantenimiento de la función cognitiva y a un retraso del comienzo de la Enfermedad de Alzheimer.

2-    Actividad social: Mantener las conexiones sociales, fomentar sentimientos de autoeficacia y de autoestima y llevar a cabo otro tipo de actividades que conforman la denominada ‘actividad social’ se relacionan con el mantenimiento de la función cerebral.

3-    Actividad mental: Muchos estudios han señalado que un alto nivel de educación se asocia a una mayor probabilidad de mantener en el tiempo el funcionamiento cerebral adecuado. Además, tareas como leer libros, asistir a conferencias, participar en juegos de mesa, entre otras, suponen un menor riesgo de deterioro cognitivo y de demencia, si se realizan con asiduidad.

4-    Prevención del riesgo cardiovascular: Factores como la hipertensión arterial, hipercolesterolemia, enfermedades cardíacas, tabaquismo y, sobre todo, la diabetes son cruciales en el deterioro mental asociado a la edad. Además, la gravedad de los síntomas cognitivos en personas con Alzheimer se incrementa sustancialmente ante la existencia de factores de riesgo vasculares.

5-    Una buena alimentación: La dieta mediterránea se asocia a un menor riesgo de padecer la enfermedad, al incluir antioxidantes, vitamina C y E y omega 3. Además, diversos estudios revelan que la ingesta de pescado al menos una vez por semana produce una reducción del 60% del riesgo de Alzheimer. Por el contrario, el consumo elevado de grasas saturadas y de cobre incrementaría el deterioro cognitivo.

6-    Fomentar la reserva motivacional: Se ha relacionado la propensión a la aflicción con la aceleración del deterioro cognitivo. Además, enfermedades mentales como la depresión, también se han asociado a la pérdida de neuronas en el hipocampo y en otras regiones cerebrales. Por lo tanto, hay que procurar ser felices.

 

Fuente: Nota de prensa de la Sociedad Española de Neurología

La Fundación del Cerebro presenta los resultados del Informe “Impacto Social de la Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias”

•    En España, existirían en torno a los 500.000-600.000 casos de demencia. En 2050 habrá cerca de un millón de casos.
•    La enfermedad de Alzheimer es la causa de demencia más frecuente (entre el 50 y el 70% del total de casos).
•    Según los datos de mortalidad del INE (2015), tanto  la demencia como la enfermedad de Alzheimer se encuentran entre las diez primeras causas de muerte en nuestro país.
•    La demencia es la enfermedad crónica que provoca mayor dependencia: Un 88,67% del total de personas con demencia se encuentran en situación de ‘gran dependencia’.
•    En España, el coste por paciente de Alzheimer se cifra entre 27.000 y 37.000 euros anuales. El 80% de las personas con enfermedad de Alzheimer es cuidado por sus familias, que asumen el 87% del coste del total.

18 de septiembre de 2017.- La Fundación del Cerebro -la organización sin ánimo de lucro creada con el apoyo científico e institucional de la Sociedad Española de Neurología (SEN)- acaba de presentar los resultados del Informe “Impacto Social de la Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias”  con motivo de la conmemoración del Día Mundial de la Enfermedad de Alzheimer, este jueves 21 de septiembre. Elaborado por los Dres. Cristina Prieto, Miriam Eimil, Carlos López de Silanes, Marcos Llanero y Alberto Villarejo, es el informe más actualizado sobre epidemiología, morbi-mortalidad, discapacidad y dependencia, gasto socio-sanitario, repercusión familiar y atención sanitaria que se ha realizado hasta la fecha sobre demencias en España.

De acuerdo al Informe “Impacto Social de la Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias”, la demencia en una de las enfermedades crónicas más frecuentes. En España, la mayoría de estudios en población mayor de 65 años estiman una prevalencia entre el 4 y el 9%, llegando a alcanzar el 31-54% en las personas mayores de 90 años. La prevalencia es mayor en mujeres para casi todos los grupos de edad. Aunque no se dispone de cifras oficiales respecto al número de casos de demencia en España, algunas estimaciones lo sitúan en torno a los 500.000-600.000 casos, con una proyección para 2050 de cerca de un millón de casos, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

“La enfermedad de Alzheimer es la causa de demencia más frecuente, ya que supone entre el 50 y el 70% del total de casos. En segundo lugar aparece la demencia asociada a patología vascular, ya sea demencia vascular pura o por patología mixta (vascular y Alzheimer). La demencia frontotemporal, la demencia con cuerpos de Lewy y la demencia asociada a la enfermedad de Parkison son también causas frecuentes de demencia”, explica el Dr. Alberto Villarejo, autor del Informe y Vocal del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Las personas con demencia padecen más enfermedades que la población general, con una media de hasta 2,4 enfermedades crónicas más, destacando la alta prevalencia de factores de riesgo vascular. Complicaciones frecuentes de la demencia son las alteraciones de conducta, caídas, infecciones y pérdida de movilidad. Presentan un riesgo aumentado de ingreso hospitalario, y estancias medias más prolongadas. Por otra parte, las quejas cognitivas se han convertido en una de los principales motivos de consulta en Neurología: el segundo en la población general y el primero en los mayores de 65 años.  

La demencia es una importante causa de muerte. Según los datos de mortalidad del INE de 2015, la categoría ‘demencia’ aparece como la cuarta enfermedad con más fallecimientos a lo largo del año (20.442: 13.800 mujeres, 6.642 varones), mientras que la enfermedad de Alzheimer es la séptima causa de muerte, con 15.578 muertes (11.004 mujeres, 4.574 varones). “Esto significa que, si se sumaran ambas, superarían a la primera causa de muerte, las ‘enfermedades isquémicas del corazón’ (33.769 defunciones). En torno al 60-70% de las muertes por demencia se dan en mujeres”, explica el Dr. Alberto Villarejo.  

La demencia es la enfermedad crónica que provoca mayor dependencia, por encima de otras como el ictus, la enfermedad de Parkinson o las enfermedades cardiovasculares. Es la principal causa de gran dependencia, con un 88,67% del total de personas en esta situación. Es además una de las principales causas de institucionalización. En España, se han comunicado tasas anuales de institucionalización del 10,5% en este colectivo.

El impacto económico de la demencia es enorme, y de evaluación compleja, por la mezcla de costes sanitarios y no sanitarios, directos e indirectos. Según datos de Alzheimer´s Disease International, el coste mundial total de la demencia en 2015 se estimaba en 818.000 millones de dolores. En 2018, la demencia se convertirá en la enfermedad del billón de dólares, y ascenderá a 2 billones en 2030. “Como curiosidad, señalar que si los costes de la demencia se compararan con una empresa, su valor en el mercado sería superior al de Apple (742.000 millones) o Google (368.000 millones de dólares)”, destaca el Dr. Alberto Villarejo.

En España, el coste por paciente de Alzheimer se cifra entre 27.000 y 37.000 euros anuales. El 80% de las personas con enfermedad de Alzheimer es cuidado por sus familias, que asumen de media el 87% del coste del total. Pero además, se calcula que el paciente con enfermedad de Alzheimer precisa de unas 70 horas de cuidados a la semana. Esto contribuye a que el impacto de la demencia en la familia y los cuidadores sea enorme, con una sobrecarga muy importante. El cuidado de las personas con demencia produce además un mayor nivel de estrés que el de otras enfermedades crónicas generadoras de discapacidad, estando presente en más de un 75% de los cuidadores. Por otra parte, un 54,4% de los cuidadores ven afectada su productividad laboral. Por estos y otros motivos, se suele producir una importante reducción de la calidad de vida del cuidador.

“La demencia representa un claro exponente del concepto de enfermedad socio-sanitaria, en el que están incluidos no sólo el enfermo y el entorno cuidador/familia, sino también las instituciones sanitarias y sociales, públicas o privadas, implicadas en el proceso de atención a la persona con demencia”, señala el Dr. Alberto Villarejo. “De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), España debería disponer de un Plan Nacional de Alzheimer. En 2017 el Grupo Estatal de Demencias se ha planteado el objetivo de poder presentar y aprobar el plan en esta legislatura”.

Se puede acceder al Informe completo en:                    http://www.fundaciondelcerebro.es/index.php/dependencia

Fuente: Nota de prensa de la Sociedad Española de Neurología

 

El 80% de los casos de Alzheimer que aún son leves están sin diagnosticar


•    Actualmente, en España, pueden existir unas 800.000 personas con la enfermedad de Alzheimer.

•    Entre un 30 y 40% de los casos podrían estar sin diagnosticar.

•    España es uno de los países del mundo con mayor proporción de enfermos de demencia entre su población de más de 60 años.

•    El 40% de las personas mayores de 90 años padecen Alzheimer.

•    Las alteraciones de memoria o sospecha de deterioro cognitivo son la primera causa de consulta neurológica en mayores de 65 años.

•    Mejorar los tiempos de diagnóstico y tomar medidas para tener un envejecimiento saludable son, actualmente, las mejores armas para poner freno al Alzheimer.

•    Apostar por medidas que nos ayuden a tener un envejecimiento saludable podrían conseguir reducir y/o retrasar el momento demencia de la Enfermedad de Alzheimer a nivel poblacional.

20 de septiembre de 2016.- El 21 de septiembre es el Día Mundial de la Enfermedad de Alzheimer, la patología neurodegenerativa más frecuente y también la causa más habitual de demencia en mayores de 65 años. La Sociedad Española de Neurología (SEN) calcula que actualmente, en España, pueden existir unas 800.000 personas con esta enfermedad, que es la principal causa de discapacidad en personas mayores y la patología que genera uno de los mayores gastos sociales.

España ya es uno de los países del mundo con mayor proporción de enfermos de demencia entre las personas de más de 60 años. Y debido, principalmente, al aumento de la esperanza de vida y al envejecimiento progresivo de su población, el número de casos seguirá aumentando en los próximos años: se estima que en 2050 se duplicarán las cifras actuales.

“La enfermedad está muy ligada al envejecimiento y el envejecimiento es el principal factor de riesgo. Debido al aumento de la esperanza de vida de la población española, su prevalencia ha aumentado mucho en los últimos años.  Además, en las personas mayores, la prevalencia de la enfermedad aumenta significativamente a medida de que se van cumpliendo años, hasta el punto de que el 40% de las personas mayores de 90 años la padecen”, señala la Dra. Sagrario Manzano, Coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología. “Estamos pues, ante una enfermedad a la que es necesario intentar poner freno y en este sentido intentar mejorar los tiempos de diagnóstico de la enfermedad para abordarla en sus primeras fases y que la población se conciencie de la importancia de tomar medidas para tener un envejecimiento saludable son, actualmente, nuestras mejores armas”.

En los últimos años, uno de los aspectos en los que más se ha avanzado es en el diagnóstico precoz de la enfermedad. Esto permite que se puedan instaurar precozmente tratamientos que ralentizan el deterioro cognitivo y controlan los trastornos conductuales, tanto farmacológicos como no farmacológicos. Pero en España, y a pesar de que el 18,5% de los pacientes que acuden a una consulta de Neurología lo hacen por alteraciones de memoria o sospecha de deterioro cognitivo y que es la primera causa de consulta neurológica en mayores de 65 años (el 35% de las consultas), sigue existiendo un infradiagnóstico llamativo de los casos de demencia,  sobre  todo  en  aquellos que aún son leves. La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que aproximadamente entre un 30 y 40% de los casos podrían estar sin diagnosticar y que solo están identificados un 20% de los casos leves.

“Desde el punto de vista de la atención médica, una de las mayores prioridades es mejorar la precisión diagnóstica y la rapidez del proceso diagnóstico. Debemos reducir el número de personas a las que se diagnostica esta enfermedad en fases avanzadas porque el diagnóstico precoz ha demostrado claramente una reducción de la repercusión social y del impacto económico de la enfermedad”, destaca la Dra. Sagrario Manzano. “Por otra parte, la sensibilización social, sobre todo a que se entienda que si una persona comienza a tener pérdida de facultades y de capacidad de hacer cosas no es por envejecimiento y que debe ser evaluada, es otro aspecto prioritario para mejorar el diagnóstico de esta enfermedad”.

También en estos últimos años se ha aumentado el conocimiento de aquellos factores que influyen o modifican la expresión de la enfermedad. Y en este sentido, medidas como mejorar la salud cardiovascular  (prevenir y tratar adecuadamente la diabetes mellitus, la hipertensión o dejar de fumar, hacer ejercicio, realizar una dieta sana) y potenciar lo que se conoce como reserva cognitiva, es decir, mejorar el nivel educativo general de la población, y potenciar actividades que impliquen actividad intelectual y social como aficiones, lectura, aprendizaje de idiomas o tocar instrumentos musicales, podrían conseguir reducir y/o retrasar el momento demencia de la Enfermedad de Alzheimer a nivel poblacional.

“Si bien la prevalencia de la enfermedad está aumentando mucho porque está aumentando el número de personas mayores, en realidad, si no tuviéramos en cuenta el factor de envejecimiento de la población, tendríamos menos casos de demencia que hace unos 30 o 40 años. Y esto es debido a que cada vez hay un mayor control y una mayor concienciación de la población para controlar los factores de riesgo: el control de la tensión arterial y el tabaquismo, principalmente”, explica la Dra. Sagrario Manzano. “Por lo tanto apostar por medidas que nos permitan tener un envejecimiento saludable desde las edades medias de la vida, está impactando en la edad de inicio de los síntomas“.

Fuente: Nota de prensa de la Sociedad Española de Neurología