El 90% de los casos de ictus se podrían evitar con una adecuada prevención de los factores de riesgo y un estilo de vida saludable

•    El ictus es la segunda causa de muerte en España (la primera en mujeres), la primera causa de discapacidad adquirida en el adulto y la segunda de demencia.

•    Cada año 110.000-120.000 personas sufren un ictus en España, de los cuales un 50% quedan con secuelas discapacitantes o fallecen.

•    Actualmente más de 330.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional por haber sufrido un ictus.

•    Aunque en los últimos 20 años, la mortalidad y discapacidad por ictus ha disminuido, en los próximos 25 años su incidencia se incrementará un 27%.

•    En los últimos 20 años ha aumentado un 25% el número de casos de ictus entre las personas de 20 a 64 años. Un 5% de los mayores de 65 años de nuestro país han tenido un ictus.

•    El ictus supone el 70% de los ingresos neurológicos que se producen en España y es responsable del 3-6% del gasto total sanitario.

•    Ante los primeros síntomas de ictus debe llamarse inmediatamente al 112: El ictus es una urgencia.

26 de octubre de 2017.- Este domingo, 29 de octubre, es el Día Mundial de Ictus, la segunda causa de muerte en España (la primera en mujeres), la primera causa de discapacidad adquirida en el adulto y la segunda de demencia. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año 110.000-120.000 personas sufren un ictus en nuestro país, de los cuales un 50% quedan con secuelas discapacitantes o fallecen. Actualmente más de 330.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional por haber sufrido un ictus.

Aunque en los últimos 20 años, la mortalidad y discapacidad por ictus ha disminuido, gracias a la mejora en la detección precoz de los síntomas, en el control de los principales factores de riesgo y en la introducción de nuevas medidas terapéuticas, como las Unidades de Ictus, la trombólisis o la trombectomía mecánica, su incidencia sigue aumentando. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en que los próximos 25 años su incidencia se incrementará un 27%.

“Un ictus es un trastorno brusco en la circulación sanguínea del cerebro que puede ser producido por oclusión arterial (el 85% de los casos) o por hemorragia (el 15%)”, explica la Dra. María Alonso de Leciñana, Coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología. “Puesto que el cerebro necesita un aporte constante de oxígeno y nutrientes, que le llegan a través de la circulación sanguínea, el daño cerebral que produce un ictus depende en gran medida del tiempo en el que dura este trastorno y de la zona que se haya visto afectada. Por lo tanto, saber identificar los síntomas para acudir cuanto antes al hospital, puede ayudar mejorar significativamente el pronóstico de esta enfermedad”.

Teniendo en cuenta que por cada minuto en el que una persona sufre detención o disminución de la circulación de sangre en el cerebro se pierden 1,9 millones de neuronas y 14 billones de conexiones neuronales, y que una hora supone un envejecimiento cerebral de 3,6 años y una pérdida de 120 millones de neuronas, el ictus es siempre una urgencia médica. Por ello, ante los primeros síntomas de ictus debe llamarse inmediatamente al 112 y no trasladar al paciente por medios propios al hospital o al centro de salud.

Los síntomas del ictus generalmente se producen de forma brusca e inesperada y, aunque su tipología depende del área del cerebro que se vea afectada, los principales son:
-    Alteración brusca en el lenguaje, con dificultades para hablar o entender.
-    Pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo. Generalmente afecta a una mitad del cuerpo y se manifiesta sobre todo en la cara y/o en las extremidades.
-    Alteración brusca de la visión, como pérdida de visión por un ojo, visión doble o incapacidad para apreciar objetos en algún lado de nuestro campo visual.
-    Pérdida brusca de coordinación o equilibrio.
-    Dolor de cabeza muy intenso y diferente a otros dolores de cabeza habituales.

“La gran mayoría de los pacientes que sufren un ictus suelen presentar una combinación de varios de estos síntomas. No obstante, con solo experimentar uno de ellos, ya es motivo de urgencia”, señala la Dra. María Alonso de Leciñana. “Una de las claves para el éxito en la atención del ictus es la rapidez con la que se detectan sus síntomas iniciales y se contacta con el sistema de emergencias. La otra, sin duda, es la prevención”.

Y es que, el 90% de los casos de ictus se podrían evitar con una adecuada prevención que pasa por la corrección y tratamiento de los factores de riesgo modificables: hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia, tabaquismo, obesidad, vida sedentaria, consumo de alcohol, terapias hormonales y enfermedades cardiacas previas.  “Generar el hábito de control de la tensión arterial, el peso, de la cintura abdominal y llevar a cabo un estilo de vida sano, que pasa por el abandono del tabaco y el consumo moderado de alcohol, reducir peso, hacer ejercicio y reducir la sal en las comidas, serían los principales consejos”,  destaca la Dra. María Alonso de Leciñana. “En todo caso, cuando hablamos de prevención hablamos tanto de llevar a cabo medidas para prevenir esta enfermedad en personas que no lo han sufrido hasta el momento, mediante hábitos de vida saludables, como para evitar que el ictus se repita.  No hay olvidar que el hecho de haber sufrido un ictus, es un factor de riesgo para poder sufrir un segundo. Por lo tanto, estas personas, deben seguir un tratamiento farmacológico adecuado”.

La edad es otro factor de riesgo, ya que la incidencia del ictus aumenta considerablemente a partir de los 60-65 años: un 5% de los mayores de 65 años de nuestro país han tenido un ictus. No obstante, el ictus, puede aparecer a cualquier edad: un 0,5% de todos los ictus se producen en personas menores de 20 años. Además, en los últimos 20 años ha aumentado un 25% el número de casos de ictus entre las personas de 20 a 64 años.

En los últimos 15 años, el número de pacientes atendidos en hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS) por enfermedades cerebrovasculares ha aumentado un 40%, lo que ha hecho que las enfermedades cerebrovasculares sean ya la octava causa de hospitalización. Actualmente, es la entidad neurológica que mayor número de ingresos hospitalarios genera en España –el 70% de los ingresos neurológicos- y una de las patologías que requieren de mayor estancia hospitalaria y, consecuentemente, de mayor coste para los sistemas sanitarios. El ictus, es responsable del 3- 6% del gasto total sanitario.

ACTOS DEL DÍA DEL ICTUS
Bajo el lema “Comprometidos contra el ICTUS”, el Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV) ha organizado diversos actos con motivo del Día Mundial del Ictus 2017.

Mañana, viernes 27 de octubre, se celebrará – de 9:30 a 12:30 horas- en el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades (Calle Condesa de Venadito, 34) de Madrid una jornada divulgativa que contará con la presencia de personalidades relevantes del ámbito médico, asociativo, institucional y social.

Desde hoy, 26 de octubre, al 29 de octubre se distribuirán los nuevos folletos validados por la SEN sobre el impacto social del ictus en España en estaciones del Metro de Madrid. En la mañana del 29 de octubre se llevarán a cabo diversos actos  sociales con motivo del Día Mundial del Ictus en el intercambiador de Metro de Moncloa.

Además, se han programado diversas actividades en varios centros sanitarios de la geografía española.

NÚMERO DE CASOS DE ICTUS QUE SE PRODUCEN AL AÑO EN CADA CC.AA.

CC.AA. Nº casos/ año
Andalucía 21.000
Aragón 3.300
Asturias 3.000
Baleares 3.500
C. Madrid 11.500
C. Valenciana 11.500
Canarias 3.500
Cantabria 1.000
Castilla - La Mancha 5.200
Castilla y León 6.000
Cataluña 18.500
Ceuta 200
Extremadura 2.600
Galicia 7.000
La Rioja 750
Melilla 200
Murcia 3.300
Navarra 1.200
País Vasco 5.000

Datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN)

Fuente: Nota de prensa de la Sociedad Española de Neurología

El 5% de los españoles mayores de 65 años han tenido un ictus


•    El ictus afecta cada año a 110.000-120.000 personas en España.

•    En todo el mundo, más de 83.000 menores de 20 años sufren un ictus.

•    En los últimos 20 años ha aumentado un 25% por ciento el número de casos de ictus entre las personas de 20 a 64 años.

•    La mayoría de los pacientes sufre secuelas, que en el 40% de los casos inhabilitan para realizar las actividades cotidianas: Unas 330.000 personas tienen discapacidad por ictus en nuestro país.

•    Con la adecuada corrección y tratamiento de los factores de riesgo se podría reducir más del 90% de los ictus.

•    Si un paciente que ha sufrido un ictus es atendido por un neurólogo en las primeras horas, la probabilidad de fallecer o quedar con una discapacidad grave se reduce a la mitad.

•    Las Unidades de Ictus (UI) constituyen el mejor recurso asistencial para el tratamiento del ictus agudo ya que disminuyen la probabilidad de muerte o incapacidad de los pacientes.

26 de octubre de 2016.- Este sábado, 29 de octubre, se conmemora el Día Mundial del Ictus, la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad permanente en los adultos de los países occidentales. En España también es la segunda causa de mortalidad, la primera en mujeres, y representa el mayor motivo de incapacidad. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN) el ictus afecta cada año a 110.000-120.000 personas en nuestro país.

“A pesar de que las posibilidades de padecer un ictus aumentan considerablemente a partir de los 60-65 años y que con el envejecimiento va incrementándose de forma progresiva la posibilidad de padecerlo, cualquier persona puede padecer un ictus, jóvenes o personas mayores, aunque hasta este momento se haya disfrutado de una vida plena”, señala el Dr. Jaime Gàllego  Culleré, Coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología. “De hecho, según el último estudio que se ha realizado globalmente, más de 83.000 menores de 20 años sufren un ictus. Y aunque de momento sólo supone el 0,5% de todos los ictus registrados, en los últimos 20 años ha aumentado un 25% por ciento el número de casos de ictus entre las personas de 20 a 64 años”.

El ictus es un problema sociosanitario de primera magnitud, y de una gran importancia en Salud Pública, pues acontece sobre todo en las edades avanzadas de la vida, y por tanto afectará más a los países más envejecidos, siendo España, según estimaciones de la OMS, uno de esos países más envejecidos del mundo, en unos 35 años.

La mayoría de los pacientes sufre secuelas, que en el 40% de los casos inhabilitan para realizar las actividades cotidianas. Según datos de la última Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia, unas 330.000 personas tienen discapacidad por ictus en nuestro país. “El ictus, es una tragedia y una carga social, sanitaria y económica. Por un lado, supone un porcentaje importante de las muertes en los países industrializados y por otro, es el responsable de una gran carga de discapacidad en la comunidad”, destaca el Dr. Jaime Gàllego.

En España, con los datos del estudio IBERICTUS, se demostró una incidencia de 187 casos por 100.000 habitantes/año (incluyendo episodios que inician como ictus y se recuperan totalmente en menos de 24 horas y denominamos AIT). A esta cifra hay que sumar la de los pacientes que sufren un nuevo ictus o recurrencia. Hoy sabemos que en torno al 5% de los mayores de 65 años de nuestro país han tenido un ictus.

Gracias a los estudios epidemiológicos se han podido identificar un gran número de factores de riesgo: hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiacas, especialmente una arritmia que conocemos como fibrilación auricular, dislipemia (elevación del colesterol), apnea del sueño, obesidad y hábitos de vida nocivos (tabaquismo, abuso de alcohol, sedentarismo y el estrés). Estudios muy recientes señalan que más del 90% de los ictus están en relación directa  con los diez factores de riesgo mendionados. Dicho de otra forma, con la adecuada corrección y tratamiento de los factores de riesgo se podría reducir más del 90% de los ictus.

“Es por tanto imprescindible concienciar a toda la opinión pública de la importancia del conocimiento del ictus y de los factores de riesgo, de los signos y síntomas de alarma del ictus, y que, si se produce un ictus, la información que se trasmita a emergencias sea clara. De esta forma se puede activar lo antes posible el “Código Ictus” y así actuar y conseguir la llegada al Hospital en el menor tiempo posible”, explica el Dr. Jaime Gàllego. “Si un paciente que ha sufrido un ictus es atendido por un neurólogo en las primeras horas, la probabilidad de fallecer o quedar con una discapacidad grave se reduce a la mitad”.

El ictus, por lo tanto, debe ser considerado una urgencia neurológica de primer orden. Una de las claves para el éxito en la atención del ictus es la rapidez con la que se detectan sus síntomas iniciales y se contacta con el sistema de emergencias. Es por ello que en la cadena asistencial destinada a esta patología es fundamental la interconexión y coordinación precisa entre los servicios de urgencia extra e intrahospitalarios con el “Código Ictus”, diseñado con el fin de una rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes a los servicios de urgencias. La atención neurológica especializada de urgencia en la Unidad de Ictus es el recurso más eficiente para el tratamiento de la fase aguda del ictus. Este dispositivo asistencial ha demostrado, reducir la mortalidad, la dependencia y la necesidad de cuidados institucionales en los pacientes con ictus.

“Las Unidades de Ictus (UI) constituyen el mejor recurso asistencial para el tratamiento del ictus agudo ya que disminuyen la probabilidad de muerte o incapacidad en todos los grupos de pacientes, y el beneficio se mantiene a largo plazo. A pesar de que la mayoría de los ictus se pueden resolver desde el punto de vista diagnóstico y terapéutico en los centros que disponen de UI, algunos pacientes por su complejidad, gravedad, o por precisar técnicas avanzadas de monitorización, estudio o tratamiento, han de ser abordados en centros de máximo nivel de especialización, conocidos como Centros de Referencia de ictus o Centros de Ictus”, destaca el Dr. Jaime Gàllego. “Por otra parte, la telemedicina es una medida eficiente en la asistencia al ictus, contribuye a la equidad geográfica en la prestación de los servicios sanitarios y a la mejora de la calidad asistencial en los pacientes con ictus que acuden al servicio de urgencias de un hospital carente de un neurólogo experto en ictus”.

El tratamiento del ictus en su fase aguda ha incorporado nuevos avances que hacen necesaria una constante actualización de los modelos organizativos anteriores.  Entre las opciones terapéuticas, merece ser destacada la superioridad del tratamiento endovascular con dispositivos de trombectomía de tipo stent extraibles en la fase aguda del ictus, por lo que son necesarias medidas organizativas que permitan su disponibilidad en todo el territorio nacional para asegurar la equidad en el acceso de los pacientes a este tratamiento.

“Todavía existen notables diferencias entre comunidades, por lo tanto debemos trabajar con el fin de asegurar la equidad en el acceso a los recursos necesarios para la adecuada atención a los pacientes con ictus con un sistema colaborativo, bien coordinado, que implique a todos los eslabones de la cadena asistencial y que asegure la prestación de los servicios de los que carecen los hospitales de menor nivel desde los centros de un nivel superior”, señala el Dr. Jaime Gàllego.

En los últimos 20 años, la mortalidad por ictus ha ido decreciendo. Se está avanzando considerablemente en el tratamiento y aumentando el porcentaje de pacientes recuperados capaces de desarrollar una actividad social y familiar plena. ”Sin embargo, todavía cuesta asumir en amplios sectores de nuestra sociedad, que el ictus es una enfermedad que puede y debe curarse, con los medios actualmente disponibles y las intervenciones en fase aguda, que deberían ser rutinarias en la mayoría de los hospitales de tercer nivel de España”, comenta el Dr. Jaime Gàllego. “Tampoco hay que olvidar la importancia de la neurorrehabilitación, y que el acceso temprano a la misma se asocia con la mejora de la calidad de vida, la recuperación funcional y disminución de la estancia hospitalaria. Las unidades de rehabilitación del ictus mejoran los resultados funcionales, reducen la mortalidad, reducen la duración de la estancia hospitalaria, y reducen la necesidad de institucionalización en pacientes con enfermedad cerebrovascular”.

El Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología considera que es necesario, más que nunca, invertir en investigación neurovascular ya que no es posible hacer buena asistencia sin investigación. El conocimiento científico y los avances tecnológicos están llegando rápidamente, y se espera que nuevas orientaciones diagnósticas y terapéuticas esten disponibles en pocos años, lo que obligará a los centros que atienden al ictus, a estar abiertos a la innovación.

“El trabajo y esfuerzo mancomunado y sinérgico de las asociaciones de pacientes, medios de comunicación, administración y sociedades científicas  es más necesario que nunca. Pasar de largo sobre esta realidad, por parte de las administraciones sanitarias, parece un ejercicio de poner una venda en los ojos de lo evidente, retrasar las soluciones, cronificar una situación sociosanitaria que está repercutiendo de forma directa sobre la población, además de una fuente inagotable de gasto sanitario razonablemente evitable, y todo ello de difícil justificación al menos científicamente”, concluye el Dr. Jaime Gàllego.

Actos del Día del Ictus
Con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Ictus, el Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología, la Asociación Freno al Ictus  y el Centro de Estudios para el Deporte Inclusivo (CEDI) organizan en Madrid, los días 28 y 29 de octubre de 2016, unas jornadas con el fin de promover el conocimiento del ictus.

El día 28 de octubre se celebrará en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte un evento científico y de sensibilización social en ictus cuyo objetivo es realizar una actualización global de la enfermedad, para intercambiar experiencias y conocimientos entre pacientes, neurólogos y otros profesionales de diversos ámbitos.   

Además, el día 29 de octubre, en las instalaciones deportivas del Consejo Superior de Deportes (CSD), adyacentes a la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (INEF), se llevará a cabo una jornada deportiva y orientada a las familias. El club deportivo Deporte para personas con DCA ha diseñado para la ocasión una serie de actividades físico-deportivas dirigidas a personas con lesión neurológica así como de deporte inclusivo de modo que se puedan realizar con familiares y amigos.

Por otra parte, se ha vuelto a poner en marcha la red nacional de puntos informativos y pruebas de prevención de ictus. En estos centros, el día 28 de octubre, personal sanitario realizará diferentes pruebas preventivas de ictus -como control de la presión arterial y glucemia y doppler- de forma gratuita:

•    Centro Médico Cruz Roja Española de Zaragoza (Zaragoza)
•    Complejo Asistencial de Segovia (Segovia)
•    Complejo Hospitalario de Navarra (Pamplona)
•    Hospital Álvaro Cunqueiro (Vigo, Pontevedra)
•    Hospital Clínica Benidorm (Benidorm, Alicante)
•    Hospital de Basurto (Bilbao)
•    Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona)
•    Hospital General  Universitario de Castellón (Castellón)
•    Hospital General Universitario de Ciudad Real (Ciudad Real)
•    Hospital General Universitario de Valencia (Valencia)
•    Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid)
•    Hospital San Pedro (Logroño)
•    Hospital Universitari Doctor Josep Trueta (Girona)
•    Hospital Universitario Araba (Vitoria)
•    Hospital Universitario La Paz (Madrid)
•    Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid)
•    Residencia Ballesol (Las Palmas de Gran Canaria)

Fuente: Nota de prensa de la Sociedad Española de Neurología